Crecimiento personal y superación.
resiliencia

La vida nos presenta situaciones que nos ponen a prueba y que pueden dejar una huella en nuestra forma de ser. A veces, esas situaciones son traumáticas, es decir, son eventos que nos causan un gran sufrimiento o daño y que superan nuestra capacidad de afrontamiento. Estos eventos pueden afectar nuestra salud mental y emocional de manera duradera. En este artículo, veremos cómo se originan y se manifiestan las reacciones traumáticas y los patrones de autoabandono, y cómo impactan en nuestro día a día.

Reacciones Traumáticas: Lo que el Trauma nos Deja

Las reacciones traumáticas son las consecuencias que el trauma tiene en nuestra mente y en nuestro cuerpo. Estas reacciones pueden ser muy diversas y a menudo se sienten fuera de lugar o descontroladas. Veamos algunos ejemplos concretos:

Miedo Excesivo: Imagina a alguien que sufrió un accidente de coche en el pasado. Ahora, cada vez que tiene que conducir o viajar en coche, siente un miedo intenso y una sensación de amenaza.

Aislamiento Emocional: Una persona que vivió una infancia de abusos o negligencia podría tener dificultades para conectar emocionalmente con los demás. Evita el contacto físico, la expresión de sentimientos o la intimidad.

Negación del Trauma: Algunas personas prefieren olvidar o ignorar el trauma que vivieron. Por ejemplo, alguien que fue víctima de una violación podría intentar actuar como si nada hubiera pasado y rechazar cualquier ayuda.

Patrones de Autoabandono: Cuando nos Olvidamos de Nosotros Mismos

Los patrones de autoabandono son conductas que reflejan una falta de respeto y amor hacia nosotros mismos. Las personas que siguen estos patrones suelen anteponer las necesidades de los demás a las suyas propias, y tienen problemas para establecer límites sanos. Veamos algunos ejemplos más específicos:

Sobreadaptación a los Demás: Imagina a alguien que siempre hace lo que los demás quieren o esperan de él o ella, sin tener en cuenta sus propios deseos o intereses. Siempre está dispuesto a complacer, incluso si eso significa renunciar a su propia identidad o felicidad.

Dificultad para Decir No: Una persona que sigue este patrón podría tener problemas para negarse a hacer algo que no quiere o no puede hacer. Por ejemplo, acepta favores o invitaciones que no le apetecen, dejando sus propias prioridades en segundo plano.

Autocrítica Destructiva: Las personas que siguen patrones de autoabandono tienden a ser extremadamente severas consigo mismas. Cualquier fallo se convierte en una prueba de su inutilidad o incapacidad.

Evitación del Dolor: Imagina a alguien que siempre finge estar bien, incluso cuando está sufriendo por dentro. No se permite sentir ni expresar sus emociones negativas por miedo a ser visto como débil o vulnerable.

Rompiendo el Círculo y Sanando

Reconocer estos patrones y reacciones es el primer paso hacia la sanación. Ser conscientes de cómo afectan nuestras vidas nos da la oportunidad de abordarlos con comprensión. Ya sea mediante terapia, prácticas de autocuidado consciente o el apoyo de amigos y familiares, podemos superar los efectos del trauma y construir una mayor confianza en nosotros mismos.

Es importante recordar que nuestras experiencias pasadas no determinan quiénes somos. Con tiempo y dedicación a la autoexploración y al autocuidado, podemos liberarnos del pasado y vivir de manera más plena y auténtica en el presente.

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